Recién terminada una relación, esta chica llegó a la disco con un plan que ni ella misma se creía del todo: que ningún hombre con pareja saliera ileso de esa noche.
El video la muestra sosteniendo un labial como si fuera un micrófono de karaoke, anunciando su misión al mundo entero con la cara más seria que se pueda poner alguien sosteniendo maquillaje. Segundos después ya está en medio de la pista, pegada a un desconocido de remera blanca, mientras el resto del bar sigue bailando como si nada raro estuviera pasando.
No sabemos si logró su objetivo esa noche, pero sí sabemos que convirtió una despedida amorosa en contenido garantizado. A veces el mejor remedio para un corazón roto es un poco de caos ajeno 💋
