Una cría de manatí besó el mentón de su madre y ella la envolvió con un cariñoso abrazo

Por Ian Price
24 September, 2026

El agua estaba tan clara que parecía cristal.

Desde uno de los kayaks transparentes de Get Up And Go Kayaking, el guía Josh apuntó su cámara justo a tiempo: una cría de manatí nadó despacio hacia su madre, en las aguas de Silver Springs State Park, Florida, y rozó con su hocico el mentón de ella. La madre no dudó. La envolvió con sus enormes aletas, como si supiera exactamente lo que su hija necesitaba en ese instante.

Nadie se acercó más de la cuenta. El equipo de guías se quedó flotando en silencio, mirando desde lejos, porque sabían que esa cercanía entre madre e hija no es solo cariño: los manatíes bebé dependen de sus madres durante uno o dos años enteros, aprendiendo de ellas dónde comer, dónde descansar y hacia dónde nadar cuando el agua se enfría. Días después, volvieron a verlas juntas en el mismo río, la madre sosteniendo aún a su cría con la aleta. A veces la mejor forma de cuidar algo salvaje es simplemente no tocarlo.

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