Jaime lo tenía todo: una empresa, dinero y una vida cómoda en España. Pero al mudarse a Honduras, su mundo se derrumbó.

Su esposa lo engañó, falsificó su firma y le arrebató cada propiedad, dejándolo literalmente en la calle y sin un centavo.

A pesar de sufrir un infarto y ser atropellado, Jaime nunca soltó la mano de su hija.

Pasaron hambre y frío, pero él prefirió vivir en la miseria antes que permitir que su hija sufra el abandono.

Después de hacerse viral, Jaime recibió apoyo y donaciones que lo ayudaron para alquilar una casa y tener un techo donde refugiarse.

Y aquel manuscrito que escribía con hambre en las calles se materializó en un libro bajo el título “Las dos caras de la moneda”.

Jaime actualmente se ha convertido en un conferencista que inspira a otros padres que atraviesan crisis migratorias y económicas.

Una historia que nos recuerda que un padre de verdad no es el que tiene la billetera llena, sino el que nunca suelta tu mano en la tormenta.
