La bebé debía pasar el día en la guardería, pero nunca llegó hasta allí. La pequeña Scottie, de apenas 10 meses, estaba al cuidado de su abuela, una doctora de Kentucky que debía dejarla antes de comenzar su jornada laboral en una clínica, pero habría olvidado que seguía dentro del vehículo.
La mujer estacionó y entró a trabajar alrededor de las 8:30 de la mañana. Durante las siguientes horas, la bebé permaneció en el coche mientras las temperaturas exteriores superaban los 30 °C, lo que puede hacer que el interior de un vehículo alcance niveles peligrosos en muy poco tiempo.
La tragedia recién fue descubierta cerca de las 5 de la tarde. El padre de Scottie acudió a la guardería para recogerla y allí recibió una noticia que encendió todas las alarmas: su hija nunca había llegado ese día. Fue entonces cuando contactaron a la abuela y encontraron a la pequeña todavía dentro del automóvil. Los servicios de emergencia acudieron al lugar, pero ya no pudieron salvarla.
La policía abrió una investigación para determinar exactamente qué ocurrió y, de acuerdo con la información disponible inicialmente, no se habían presentado cargos.
Scottie tenía apenas 10 meses. Lo que debía ser un trayecto cotidiano hacia la guardería terminó convirtiéndose en ocho horas dentro de un vehículo caliente y en una tragedia imposible de revertir.
