Una limusina negra se detiene. Baja una mujer que nadie conoce, vestida de negro, paraguas en mano. Se para al costado, llora en silencio durante toda la ceremonia y se va sin hablar con nadie.

Así funciona Dark Secret, un servicio en Estados Unidos que por 500 dólares convierte tu funeral en un misterio eterno. No hay explicación, no hay presentación. Solo una desconocida que actúa como si hubiera compartido algo profundo con el difunto.

El plan funciona porque nunca se resuelve. Familiares y amigos se quedan preguntándose, año tras año, qué vida secreta escondía esa persona y qué se llevó consigo a la tumba.
