

Kimberly Still trabajaba como enfermera en el Northside Hospital Gwinnett, Georgia. Ahí conoció a una paciente mayor que, más que hablar de su propia enfermedad, solo repetía una preocupación: qué sería de Jax, su pequeño chihuahua, cuando ella ya no estuviera.
Cuando la mujer murió, nadie en su familia pudo hacerse cargo del perro. Jax terminó en un refugio, esperando un destino incierto. Kimberly no lo olvidó. Fue a buscarlo, lo adoptó y le dio el hogar estable que le había prometido a su paciente antes de despedirse de ella para siempre.


Esa promesa cumplida le valió el DAISY Award en junio de 2022, un reconocimiento que premia a enfermeros por brindar un cuidado profundamente humano. Jax hoy vive con Kimberly, cargando en su nombre la memoria de una mujer que solo quería paz para su mejor amigo. 🐾


