Lo más duro no fue solo perder a alguien. Fue tener que secarse las lágrimas y volver a atender al siguiente paciente como si nada hubiera pasado.
Olivia Tyler, una enfermera de Estados Unidos, compartió un video después de la muerte de uno de sus pacientes. Aparecía llorando en silencio durante una pausa de su turno y escribió: “Perdí a un paciente hoy”.
Lo que volvió todavía más crudo el momento fue lo que agregó después: “Tengo que seguir, todavía me quedan cinco horas”.
El video rápidamente se volvió viral porque mostró una parte del trabajo sanitario que casi nunca se ve. Médicos y enfermeras pueden pasar de acompañar una muerte a entrar minutos después a otra habitación, responder preguntas, administrar medicamentos y seguir funcionando aunque emocionalmente estén destrozados.
También hubo críticas. Algunos usuarios cuestionaron que se grabara en un momento así, mientras otros profesionales de la salud salieron a defenderla y contaron que esas pérdidas sí pesan, aunque con el tiempo uno aprenda a seguir trabajando.
Olivia explicó que no buscaba protagonismo, sino mostrar que detrás del uniforme también hay personas que se encariñan, se preocupan y cargan con cada pérdida mucho más de lo que muchos imaginan.
Porque a veces el turno sigue, aunque por dentro uno todavía siga parado en la habitación que acaba de quedar vacía.
