El 29 de agosto de 2016. Mark Tromp, de 51 años, despierta convencido de que alguien vigila a su familia. Que los teléfonos están intervenidos. Que el dinero no es seguro. Que la única salida es desaparecer.

Lo que sigue parece guion de película, pero es real: Mark, su esposa Jacoba y sus tres hijos adultos abandonan tarjetas, pasaportes y celulares. Cuando descubren que uno de los hijos escondió su teléfono, se lo hacen tirar por la ventana a 32 kilómetros de haber partido. Después, la familia empieza a desmoronarse: uno regresa, dos huyen en auto propio, otra roba un vehículo para volver sola.

La policía encuentra a una d elas hijas catatónica, sin poder hablar. Los psicólogos apuntan a un fenómeno extremadamente raro: folie à plusieurs, un delirio que salta de una mente a otra como un contagio. Mark pidió disculpas después. Nunca explicó qué lo empezó.
