Dos años hablando solo a través de una pantalla. Eso fue lo que sostuvo el vínculo entre una mujer francesa de 81 años y un joven senegalés de 24, hasta que ella decidió que ya era momento de dejar de imaginar su voz y su cara y subirse a un avión.

El destino fue Senegal. El motivo, conocerse por fin cara a cara después de meses de mensajes, llamadas y una confianza que se construyó a kilómetros de distancia. Nada de la brecha de 57 años los detuvo: ni a ella para viajar, ni a él para esperarla.

Ahora ya tienen fecha: se casan en septiembre de 2026. La noticia se volvió viral en varios países y dividió opiniones, pero ellos parecen tener clara una cosa — el amor, cuando es real, no revisa el calendario de nadie.

