Una gata callejera se volvió los ojos de Terfel, un labrador ciego que vivía deprimido hasta que ella llegó

Por Javiera Müller
3 October, 2026

Terfel ya no quería moverse. Las cataratas le habían robado la vista y el labrador, antes juguetón y curioso, se chocaba con los muebles hasta que terminó refugiado en su cesta. Su mundo cabía en un cojín.

Entonces apareció Pwditat, una gata callejera que entró a la casa de Judy Godfrey-Brown, en Holyhead, norte de Gales, y lo cambió todo. Nadie le enseñó nada. Se acercó despacio, lo empujó con las patas y, poco a poco, empezó a llevarlo por la casa esquivando obstáculos. Un día lo sacó de nuevo al jardín. Se había convertido en sus ojos.

“Nunca había visto algo así”, contó Judy. “La gata parecía saber que Terfel era ciego y decidió ser su guía.”

Desde entonces caminaban lado a lado y dormían hechos un ovillo: un perro que no veía y una gata que jamás se despegó de su lado.

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