Un hombre de unos 40 años regresó de un campamento de Muay Thai en Tailandia, donde había estado en contacto con un elefante. Días después, en mayo de 2025, le aparecieron manchas en la cara, el cuero cabelludo y el torso, además de conjuntivitis.

Parecía un caso aislado. Pero cinco meses más tarde, en Basilea, Suiza, otros cuatro hombres sin ningún viaje reciente ni contacto con animales desarrollaron lesiones similares, esta vez en los genitales y la zona de la ingle, con dolor al orinar. Los análisis confirmaron que se trataba de la misma bacteria, Dermatophilus congolensis, la responsable de una infección conocida como “rain rot” o “pudrición por lluvia”, común en caballos, ovejas y vacas de zonas tropicales.

Los científicos que publicaron el hallazgo en la revista Eurosurveillance sostienen que el contacto piel con piel, ya sea sexual o durante actividades como las artes marciales, pudo haber facilitado el contagio. Patrones parecidos ya se habían detectado en Barcelona, París, Lyon, Estocolmo y otras ciudades europeas, siempre entre hombres que tienen sexo con hombres. Todos los casos se curaron con antibióticos, pero los investigadores insisten en que los médicos deben aprender a reconocer esta infección a tiempo.

