La’Shaunae Steward bajó de una talla 24 a otra completamente distinta. 86 kilos menos, un cuerpo nuevo, una vida que muchos imaginarían más fácil.

Pero ella lo cuenta distinto. La modelo e influencer de tallas grandes, radicada en Charleston, Carolina del Sur, con más de 130.000 seguidores en Instagram, admitió algo que pocos se atreven a decir en voz alta: “Tenía MUCHA más confianza cuando era más grande”. Su transformación, que comenzó en 2022, también trajo erupciones en la piel y brotes de acné que documentó sin filtros.

La’Shaunae, que saltó a la fama tras colaborar con el diseñador Jeffrey Campbell, insiste en que su cuerpo -antes o después de perder peso- nunca debió depender de la aprobación ajena. En 2020 ya había enfrentado comentarios crueles de otra bloguera por su talla, y hoy sigue defendiendo que nadie le debe explicaciones a nadie sobre su físico. Su historia deja una pregunta incómoda: ¿por qué asumimos que bajar de peso siempre se traduce en sentirse mejor?

