Pokimane estaba transmitiendo en vivo cuando recibió una noticia que la obligó a abandonar repentinamente el stream: Mimi, la gata que había acompañado su vida durante ocho años, había sido llevada de urgencia al veterinario después de caer desde un balcón. La mascota no sobrevivió.

Cuando regresó, la streamer rompió en llanto. “No puedo creer que mi bebé se haya ido”, dijo mientras intentaba explicar lo ocurrido. Según su relato, unos limpiadores habían abierto la puerta del balcón para dejar entrar aire y la pantalla quedó abierta. Minutos después, Mimi salió y cayó.

Pero la tragedia rápidamente se convirtió en debate. Algunos usuarios cuestionaron por qué el balcón no estaba completamente protegido y otros incluso pusieron en duda que se tratara simplemente de un accidente. También hubo quienes criticaron que Pokimane hiciera pública su pérdida.
Ella respondió explicando que había instalado medidas de seguridad en los balcones de sus anteriores viviendas, pero que el edificio actual no le permitía hacerlo. Aun así, fue clara: “No quiero culpar a nadie. Esto fue un trágico accidente”.

Otros usuarios, en cambio, consideraron cruel convertir la muerte de una mascota en otra discusión sobre las polémicas de la streamer. Y algunos recordaron que Mimi no era simplemente una mascota desconocida para internet: llevaba ocho años formando parte de la vida de Pokimane.

Ahora la pregunta que divide las redes es otra: ¿es válido cuestionar las circunstancias de una tragedia así o hay momentos en los que simplemente deberíamos dejar que alguien haga su duelo?
