Una joven de 19 años de Mineiros, en el estado brasileño de Goiás, se llevó una sorpresa que ni siquiera imaginaba posible cuando decidió realizar una prueba de paternidad a sus gemelos.
El resultado reveló que cada uno de los bebés tenía un padre biológico diferente.

La duda apareció varios meses después del nacimiento, cuando los niños tenían alrededor de ocho meses. La madre decidió realizar una prueba con el hombre que creía que era el padre.
El resultado fue desconcertante: el hombre era efectivamente el padre de uno de los bebés, pero no tenía vínculo biológico con el otro.
Entonces la joven recordó que había mantenido relaciones sexuales con otro hombre durante el mismo período y decidió buscarlo para realizar una segunda prueba.
El ADN confirmó la situación: él era el padre biológico del segundo bebé.
La propia madre reconoció que quedó completamente sorprendida al descubrirlo: “No sabía que esto podía pasar. Son muy parecidos”.

Aunque parece imposible, existe una explicación científica. El fenómeno se conoce como superfecundación heteropaternal y puede ocurrir cuando una mujer libera dos óvulos durante el mismo ciclo y estos son fecundados por espermatozoides de hombres diferentes luego de mantener relaciones sexuales en un período cercano.
En este caso, los bebés son mellizos y comparten la misma madre, pero tienen padres biológicos diferentes.
Es un fenómeno extremadamente raro en humanos y normalmente solo puede descubrirse mediante una prueba genética.
Una misma gestación, dos bebés y un resultado de ADN que cambió por completo la historia familiar: cada uno tenía un padre diferente.
