Briana Folk estaba en la ducha cuando todo empezó.
Era la madrugada del sábado 10 de octubre, cerca de las 5:30, en la casa de un familiar en Atlanta. Ella tenía 23 años y ni una sospecha de que esperaba un bebé: seguía teniendo su menstruación y casi no había notado cambios en su cuerpo, según contó su madre, Michelle Richmond.

En medio de la sorpresa, dio a luz por su cuenta, cortó el cordón umbilical y se quedó cerca de una hora con la recién nacida antes de pedir ayuda. Su familia llamó al 911 y las dos fueron trasladadas al hospital.
La pequeña, Makila Miracle Atkins, nació con unos 2,35 kilos. Su abuela confirmó que está sana, que se alimenta bien y que ya superó la prueba de audición. Cuando le preguntaron qué sentía al ser mamá, Briana no dudó: dijo que la ama y que hará todo lo posible por cuidarla.
