Pignato tenía 19 años y se lanzó al agua.

En Daytona Beach, Florida, trabajaba como camarera cuando un niño quedó atrapado en una corriente de resaca. Desde el muelle, saltó para intentar auxiliarlo; en segundos, la escena se convirtió en una emergencia junto al mar.

Los resultados relacionados de Yahoo indican que Pignato terminó hospitalizada con lesiones en la espalda y un pie. No se confirmó qué ocurrió con el niño ni pudo verificarse la URL original, así que el desenlace sigue abierto. Su decisión habla de valentía, pero también deja una advertencia: ante una corriente peligrosa, pedir ayuda especializada puede evitar otra víctima.

