Christine Sherbuk tiene 41 años y esa noche solo hacía lo que hace cualquiera: cargar combustible en su Volvo.

Eran las 8 de la noche en una gasolinera Mobil de San Petersburgo, Florida, cuando una mujer que no conocía de nada se le acercó. Le pidió el teléfono. Se lo negó. Le pidió dinero. También se lo negó. Según los registros policiales, esa doble negativa fue lo último que pasó antes de que la desconocida encendiera un mechero y prendiera fuego a la gasolina que salía de la manguera.

El fuego se extendió al SUV y al surtidor en segundos. Christine terminó con quemaduras de segundo grado en brazos y espalda, trasladada en condición seria al Tampa General Hospital. La detenida, Eleanor Crawford, también de 41 años, fue arrestada a pocas cuadras y enfrenta cargos de intento de asesinato e incendio provocado, con una fianza de 350.000 dólares. Un testigo, Scotty Gramling, ya la había visto minutos antes discutiendo al otro lado de la calle y había alertado a la policía por eso mismo.
