En 2021, Fiona Hooker, una mujer de 32 años de Basingstoke, Hampshire, Inglaterra, vivió un embarazo muy poco común mientras esperaba a su segundo hijo, Barney.

Cuando tenía 31 semanas de gestación comenzó a desarrollar una intensa erupción en el abdomen que rápidamente se transformó en dolorosas ampollas y ronchas por gran parte de su cuerpo.

Tras varios exámenes, los médicos le diagnosticaron penfigoide gestacional, una rara enfermedad autoinmune que afecta aproximadamente a una de cada 50.000 embarazadas y que puede hacer que el sistema inmunológico reaccione contra proteínas relacionadas con el bebé.

Después del parto, las lesiones empeoraron al punto de que le dolía incluso sostener a su hijo, aunque finalmente recibió tratamiento y logró recuperarse.

