Todo empezó como una revisión de rutina en una tienda del sector Herrera. Los empleados notaron algo raro en la forma de caminar de esta mujer al dirigirse a la salida, y decidieron detenerla antes de que cruzara la puerta.

Lo que encontraron los dejó sin palabras: varias prendas de vestir escondidas entre su ropa y su pecho, como si hubiera convertido su propio cuerpo en una bodega improvisada.

Ella, sin inmutarse, intentó negarlo frente a la vendedora que la descubrió: “Mi amor no tengo nada”, alcanzó a decir.

El video de la escena se volvió viral en cuestión de horas, y no precisamente por el robo en sí, sino por la cara de sorpresa de todos los presentes al ver cuánta ropa realmente llevaba escondida. 😅
Video:
