Lo que Mary Neal asegura haber vivido durante aquellos 24 minutos parece increíble, pero lo más inquietante llegó después. En 1999, la mujer practicaba kayak en un río de Chile cuando sufrió un accidente, quedó atrapada bajo el agua y tuvo que ser reanimada.
Mary afirma que durante ese tiempo sintió que abandonaba su cuerpo y llegaba a un lugar que identificó como el cielo. Describió una sensación de paz y amor, además de haber podido observar desde otra perspectiva los intentos por salvarla. Pero antes de regresar, asegura que recibió información sobre cosas que todavía debía vivir.
Entre ellas había una que ninguna madre querría escuchar: le dijeron que uno de sus hijos moriría antes de tiempo. En ese momento, su hijo Willie tenía apenas 9 años, estaba sano y Mary no podía imaginar cómo algo así podría ocurrir.

Diez años después, la experiencia adquirió para ella un significado devastador. Willie tenía 19 años cuando perdió la vida tras ser atropellado por un vehículo cuyo conductor estaba distraído. Mary se encontraba precisamente terminando un libro sobre su experiencia cercana a la muerte cuando ocurrió la tragedia.
Para ella, aquello que había escuchado diez años antes terminó cumpliéndose de la manera más dolorosa. Y aunque perder a su hijo fue devastador, asegura que haber vivido aquella experiencia le dio la certeza de que Willie estaba en el mismo lugar lleno de amor que ella dice haber conocido.
