
Nelly Hernández tenía una deuda de 1 millón de pesos mexicanos (poco más de 54.000 dólares) y un plan perfecto: fingir su muerte.
Así que en Juárez, Nuevo León, hizo circular una esquela anunciando su propio velorio en Capillas Funerarias La Fe. El problema es que a la funeraria nadie le avisó que iba a fingir estar ahí, así que salieron a desmentirlo públicamente en cuestión de horas. La mujer organizaba “tandas” —un esquema informal donde un grupo de personas aporta dinero periódicamente a un fondo común y cada participante cobra la suma total en un turno asignado— y dejó a más de 300 personas sin su dinero. Una de ellas contó que aportaba 750 pesos mexicanos durante 30 semanas esperando muebles y electrodomésticos que nunca llegaron.

Dos días después, resucitó. Dijo que todo fue por una depresión y acusó a sus propias clientas de difamarla. Y como si fuera poco, ahora circula una canción dedicada a ella con el título ‘la Tandera de Juárez’. Fingió su muerte para desaparecer y terminó siendo más famosa que nunca. 💀🎶
