Mariana Ximenes tiene 45 años y no tiene hijos. Cuando le preguntaron por la maternidad, no se justificó ni se puso a la defensiva.

Respondió con una calma que hizo ruido: “Va a ser cuando tenga que ser. Deja que el tiempo lo diga. El tiempo es sabio. Estoy en paz.”


Para muchos, esa serenidad es un ejemplo de libertad: una mujer que no vive su vida como una cuenta regresiva y que no le debe explicaciones a nadie sobre sus decisiones.


Para otros, en cambio, hablar de “dejar que el tiempo decida” a esa edad ignora una realidad biológica que no espera a nadie.

Unos aplauden que no se deje arrastrar por la presión. Otros creen que esperar demasiado también es una forma de decidir. ¿Tú qué piensas: es sabiduría o es dejar pasar el tiempo?
