
Un teléfono robado terminó convirtiéndose en la pieza clave para descubrir un doble asesinato en Alaska.
En 2019, una mujer identificada como Valerie Casler entregó a la policía material que contenía fotografías y videos relacionados con la muerte de Kathleen Henry, una mujer de 30 años. Los investigadores reconocieron la voz de Brian Steven Smith en las grabaciones y comenzaron a reconstruir lo ocurrido.

La procedencia del material fue objeto de controversia durante el juicio, ya que Casler entregó distintas versiones sobre cómo había llegado a sus manos. En un momento afirmó que había encontrado una tarjeta de memoria en la calle, luego dijo que la había robado del vehículo de Smith y posteriormente declaró que había robado su teléfono y encontrado allí los archivos.

Las grabaciones y otros antecedentes permitieron vincular a Smith con la muerte de Henry. Pero la investigación revelaría algo todavía más inquietante: mientras era interrogado, Smith también entregó información sobre la muerte de Veronica Abouchuk, desaparecida meses antes. Sus restos habían sido identificados erróneamente y, gracias a los datos proporcionados por Smith, las autoridades pudieron localizarla y confirmar su identidad.
Lo que comenzó con material encontrado en posesión de una tercera persona terminó destapando dos asesinatos. En febrero de 2024, Smith fue declarado culpable de los 14 cargos que enfrentaba.
