No conocía a aquella ardilla, pero le pareció demasiado triste que su vida terminara en medio de una calle sin que nadie se detuviera a despedirla. 🥹
Todo comenzó en 2019, cuando Amanda Stronza encontró una ardilla muerta en el centro de Austin, Texas. En lugar de seguir caminando, decidió rodear su pequeño cuerpo con flores y piñas, creando una especie de funeral para un animal que jamás había conocido.
Lo que comenzó como un gesto espontáneo terminó convirtiéndose en algo mucho más grande.
Desde entonces, Amanda ha creado pequeños monumentos para decenas de animales que encuentra muertos en las carreteras. Puercoespines, zorrillos, coyotes, tortugas, armadillos y serpientes han recibido sus propias despedidas, rodeados de flores, hojas y otros elementos de la naturaleza.
Y detrás de todo esto hay una intención muy especial. Amanda explica que quiere que dejemos de mirar a estos animales como simples cuerpos abandonados en el camino y empecemos a reconocer que cada uno tuvo su propia vida.
“Mi intención es prestar atención, honrar y ver a los animales como individuos. Quiero reconocer las vidas que tuvieron y perdieron”, explicó.
Sus pequeños monumentos desaparecerán con el tiempo, pero gracias a sus fotografías, incluso aquellos animales que nadie conoció tendrán una despedida que alguien podrá recordar. ❤️
