Margaret McCollum, médica de cabecera en Londres, tenía un ritual que nadie entendía del todo: viajar hasta la estación Embankment solo para oír tres palabras.

“Mind the gap”. Esa voz, grabada en los años 60 por el actor Oswald Laurence, había acompañado a millones de pasajeros durante décadas. Para ella era algo más: era su esposo, fallecido en 2007. En casi todas las estaciones ya la habían reemplazado, pero Embankment fue la última en conservarla.

Hasta que un día sonó otra. “De repente, un día ya no era su voz”, recordó ella. Sintió pánico, ansiedad. Un guardia le confirmó que habían instalado un nuevo sistema de megafonía con una voz distinta. Conmocionada y llorando, contactó a Transport for London para pedir que restauraran el aviso original.

El personal, conmovido, prometió ayudar. Dos semanas después había creado un CD con la grabación, y la voz de Oswald volvió a sonar en Embankment. Según My Modern Met, 18 años después de su muerte, Margaret sigue haciendo el viaje.
