Comando mide 21 centímetros y pesa 7 kilos.
Tiene 13 meses y vivía con una pareja de adultos mayores en el estado de Chihuahua que, por limitaciones físicas, ya no podía cuidarlo como merecía. En lugar de abandonarlo, acudieron a la Coordinación Estatal de la Guardia Nacional para buscarle una nueva familia. La institución lo adoptó hace unos seis meses.


Hoy este chihuahua luce un chaleco táctico hecho a su medida, casco, gafas protectoras y hasta una pequeña cámara sobre la cabeza. Entrena para tareas de búsqueda y rescate: en una instalación militar de Ciudad de México subió escaleras y superó obstáculos junto a perros mucho más grandes que él, además de aprender órdenes básicas de obediencia. Su preparación sigue en marcha.
Mientras tanto, acompaña a las tropas en ferias escolares, eventos cívicos y encuentros con familias, también participó en las actividades del desfile de Independencia. Su tamaño, dicen los agentes, ayuda a que la gente se acerque con más confianza.


