“Se le desviaba la mirada”, escribió ella, como si hubiera pasado algo entre los dos.
La publicación tenía todo para hacerse viral: una peluquera atractiva, un futbolista famoso sentado en su silla y una propina de 50 euros como prueba del encuentro. Miles de usuarios lo creyeron, comentaron, imaginaron una historia de coqueteo real entre Ferran Torres y una desconocida con tijeras en la mano.
El problema es que esa peluquera nunca existió. Se trata de una cuenta que genera videos con inteligencia artificial usando el rostro de celebridades, con el único fin de acumular seguidores y empujarlos hacia una cuenta de OnlyFans. El verdadero peluquero de Ferran Torres tiene nombre real: Nando Díaz, quien lo atiende desde que el futbolista tenía 18 años y describe su corte actual como “clásico, con una pequeña degradación en las patillas”. Nada de miradas cómplices, solo trabajo y confianza de años.
