
Baby ya no puede caminar sola.
Esta pitbull senior vive sus últimos meses en cuidados de hospicio en The Pittie Party of Central Florida, luego de que le diagnosticaran NCL4A, una enfermedad neurodegenerativa sin cura que le destruyó el equilibrio. Su silla de ruedas rosa, hecha a medida y valuada en 800 dólares, era literalmente sus piernas. El sábado 22 de agosto de 2026, alguien se acercó al hogar donde estaba siendo cuidada en St. Cloud y se la llevó.

El refugio lo contó en Facebook con el corazón roto: de un día para otro, Baby se quedó sin poder moverse. El Departamento de Policía de St. Cloud, con el jefe Douglas Goerke al frente, abrió una investigación, aunque hasta ahora nadie sabe para qué serviría una silla diseñada exclusivamente para el cuerpo de una perra.
Lo que sí se sabe es que la comunidad no se quedó de brazos cruzados. Apenas se viralizó el caso, la organización Ruck9 ya había comprado y enviado una silla nueva para que Baby volviera a moverse mientras la policía sigue buscando al responsable.
