

Mary Poopins no corre como los demás.
El domingo 23 de agosto, en el Emerald Downs de Auburn, Washington, esta perrita dachshund se subió a la pista como cada año para la carrera anual de perros salchicha. Sus patas traseras no le responden, así que avanza con una pequeña silla de ruedas que arrastra con el cuerpo. Cuando los demás competidores ya habían cruzado la meta, Mary seguía a mitad de camino, empujando cada rueda con la fuerza que tenía.

Entonces pasó algo que nadie esperaba: el público se puso de pie. Gritos, aplausos, cámaras en alto — toda una tribuna coreando su nombre mientras ella terminaba su carrera propia, a su ritmo. El video, grabado por Christine Nefzger, se volvió viral en cuestión de horas.
No todos vieron la escena con los mismos ojos. Algunos usuarios cuestionaron si era buena idea hacer competir a una perrita con movilidad reducida junto a las demás, y el debate se coló en la carrera.
