Kristin Pitzen estaba grabando un TikTok cuando dijo algo que, con los días, le costaría muy caro.

Era profesora de la Back Bay High School, en Costa Mesa, California. En el video, entre risas, contaba que en su clase los alumnos se ponían de pie para el juramento a la bandera, pero no lo decían: en el aula ya no había bandera de EE. UU. Ella misma la había quitado durante la pandemia. Un alumno le comentó que se sentía raro jurar lealtad “a la nada”. Su respuesta fue señalar la bandera del Orgullo LGBT+ colgada en la pared.

La grabación se viralizó, ella la borró y otros usuarios la republicaron en Twitter. El distrito Newport-Mesa abrió una investigación y recordó que mostrar respeto por la bandera es una expectativa de sus empleados. Según varios medios, la profesora terminó separada del cargo y luego despedida, aunque el distrito no confirmó los detalles de su situación laboral. Ella aseguró que todo había sido una broma. ¿Un chiste de mal gusto o una falta que merecía perder el empleo?

