
Jinny Lu ya sabía lo que era perder. Tres veces lo intentó y tres veces volvió a casa sin corona, hasta que el 14 de agosto de 2026, en Santa Rosa, California, alguien por fin miró esa lengua eterna y esas orejas torcidas y dijo: esta es la ganadora.

Tiene 6 años, la rescató Michelle Grady hace cuatro a través de un refugio para pugs, y su gran talento —según su propia biografía oficial— es colarse en las sillas de la cocina y meter la lengua en los platos de comida ajenos sin que nadie la vea. Con esas credenciales tan poco convincentes, se llevó los 5.000 dólares del primer puesto y superó a Pinky, un chihuahua albino, y a Otto, que se conformaron con el segundo y tercer lugar.
El concurso cumplió 50 años premiando justamente esto: perros que nadie elegiría en una foto de perfil, pero que alguien decidió amar igual. Jinny Lu ahora será la imagen de una lata de MUG Root Beer, así que la próxima vez que compres una gaseosa, puede que te sonría esa lengua que la hizo famosa.


