Una semana después de verlo anotar un touchdown, sus padres decidieron que Ayden, de 15 años, seguirá salvando vidas

Por Josefina Reyes
2 October, 2026

Ayden Hayes tenía 15 años y el número 4 en la espalda.

Era estudiante de segundo año y jugaba fútbol americano en Milford High School, en Texas. Sus padres, Donald y Amy, lo habían visto correr para un touchdown apenas una semana antes, sin imaginar que sería la última vez. Durante el fin de semana, Ayden salió con amigos en su cuatrimoto por un camino rural del condado de Ellis. Alrededor de la medianoche del domingo, el teléfono de la familia sonó con la noticia que ningún padre quiere recibir.

Ahora, según contaron sus padres, Ayden está declarado con muerte cerebral. Fue mantenido con soporte vital para que sus órganos puedan donarse, y su cuerpo seguirá en el hospital hasta que ese proceso termine. Después llegará el funeral. Donald describió la donación como el último regalo heroico de su hijo y dijo que significa que su legado continúa. Amy, entre el dolor, recordó lo más simple: “Era mi bebé”.

En medio de la tragedia, la comunidad de Milford se está uniendo para despedirlo. Habrá una vigilia en el parque de la ciudad, y quienes lo conocieron lo describen como un chico genuinamente dulce y una luz brillante. Hoy Ayden ya no corre por la cancha, pero su decisión podría darle una nueva oportunidad a quienes esperan un trasplante.

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