Una serpiente látigo negra intentó devorar a un puercoespín. Cuando quiso arrepentirse, descubrió que las púas solo apuntan en una dirección: no pudo escupirlo y ambos murieron atragantados.

Por Rodrigo Martínez
5 October, 2026

Una serpiente grande de Israel intentó comerse un puercoespín y no sobrevivió para contarlo.

El episodio, reportado por The Jerusalem Post, es una de esas escenas de la naturaleza donde el cazador termina siendo la víctima. Las serpientes que no son venenosas matan tragando a su presa viva o por constricción, y esa estrategia suele funcionarles. Esta vez eligieron mal: un animal cubierto de púas no es precisamente un bocado fácil.

En el país viven unas 41 especies de serpientes y solo nueve son venenosas. El resto no representa un peligro para las personas. Su papel es clave para el ecosistema, porque ayudan a limitar la proliferación de roedores y otras plagas.

Tanto las serpientes como los puercoespines son animales protegidos en Israel. Si te encuentras con un animal en apuros, la Autoridad de Parques y Naturaleza pide avisar al *3639.

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