Según la doctora Monique Guilarducci, las migrañas no son “solo un dolor de cabeza”, y se deben enfrentar.

Se trata de una condición neurológica que puede afectar seriamente la vida diaria de quienes la padecen, interfiriendo en el trabajo, el descanso y hasta en actividades simples.

Entre los síntomas más comunes están el dolor pulsante, sensibilidad a la luz, náuseas e incluso episodios incapacitantes que pueden durar horas o días. Especialistas explican que factores como el estrés, la mala alimentación y dormir mal suelen desencadenar las crisis.

Aunque muchas personas normalizan el problema, existen tratamientos y controles médicos que ayudan a reducir la frecuencia e intensidad del dolor, mejorando considerablemente la calidad de vida del paciente.

