Tiene una aleta pegada a la cara. Una fotógrafa submarina captó a esta tortuga marina en las aguas costeras de las Bahamas, y su gesto parece el de alguien a quien le da vergüenza posar para un primer plano.


En estas zonas poco profundas, las tortugas encuentran alimento y lugares donde descansar. Esta fue fotografiada cerca del fondo arenoso, con buzos detrás y una aleta levantada junto al rostro.
La pose no significa necesariamente timidez: las tortugas pueden usar sus aletas para rascarse o limpiarse. Quizá eso hacía en ese instante. La cámara guardó ese movimiento cotidiano con apariencia de retrato tímido: una aleta junto a la mejilla.

