Llevaban solo unas semanas trabajando juntas.
Brittany Macon tenía 26 años. Su hermana, 24. Atendían el mostrador de un Subway en el centro de Atlanta, a pasos del estadio Mercedes-Benz. El dueño, Willie Glenn, las llamó “empleadas modelo”.
El domingo 26 de junio de 2022, poco después de las 6:30 de la tarde, entró un cliente a pedir un sándwich. Según la policía, algo le molestó tanto que descargó su ira contra las dos mujeres. El subjefe Charles Hampton Jr. habló de una disputa por exceso de mayonesa. Al parecer el atacante no estuvo feliz con la cantidad de mayonesa que le agregaron a su sándwich. Después de la discusión procedió a sacar el arma y accionarla contra las hermanas.

Los agentes encontraron a las dos hermanas baleadas. Brittany murió en el hospital. La otra, de 24 años, quedó en estado crítico. Dentro del local estaba su hijo de 5 años.
La policía arrestó esa misma noche a Melvin Williams, de 36 años, tras un aviso de la comunidad. Lo acusan de asesinato, agresión con arma mortal y posesión de arma durante un delito grave. Su dirección, según la ficha de reserva, queda justo enfrente del Subway. Le negaron la fianza.

Hampton lo resumió así: “Esto fue un evento trágico que no debió ocurrir”.
Ese domingo, una mujer de 26 años perdió la vida por hacer su turno.

