Tenía 64 años y había viajado desde Cataluña para visitar a su familia en la Sierra del Segura.

El sábado 5 de septiembre, poco antes de las 11 de la mañana, participaba como espectadora del primer encierro de las fiestas patronales de Aýna, en Albacete. Según relató a Cadena SER el alcalde Juan Ángel Martínez, la mujer quedó fuera de las barreras de protección, en la zona conocida como Las Cuevas. Permaneció quieta junto a la valla mientras pasaba la manada. Pero en algún momento empezó a correr, y uno de los toros se desvió y la embistió contra un muro.

Los servicios médicos la atendieron en el lugar y se activó un helicóptero medicalizado, pero murió por la gravedad de las heridas antes de llegar al helipuerto. En otro punto del mismo recorrido, un hombre de unos 60 años sufrió una cornada en el brazo y sobrevivió. El ayuntamiento suspendió el resto de las actividades festivas de ese día en honor a Nuestra Señora Santa María de lo Alto.
