Maggie llevaba apenas unas horas en su nueva casa cuando decidió que no era su lugar.
Es una vaca Highland de 4 años y unas 700 libras. Sus dueños, Mariana y Stephen Brophy, la habían traído el martes 20 de octubre desde una granja de Massachusetts hasta Little Cabin’s Farm, en Carmel, Nueva York. Todo era nuevo para ella: el camión, el terreno, los olores. “Se asustó un poco, saltó y se fue al bosque”, contó Mariana a News12. Desde ese momento, los Brophy la siguieron durante cuatro días.

Maggie no se quedó escondida. Un video muestra cómo trotaba por una carretera mientras los conductores, incrédulos, la miraban desde sus autos y los policías iban detrás. Un oficial intentó lazarla en plena vía y ella lo esquivó. Finalmente la detuvieron: las imágenes de la cámara de uno de los agentes los muestran guiándola con calma hacia un remolque.

No hubo heridos. Maggie, que según la granja está embarazada y recuperándose, ya está a salvo y de nuevo junto a su cría. Para los Brophy, lo más difícil fueron esos días de angustia por el tráfico. Ahora dicen que ella “tiene mucho amor” a su alrededor. Y la granja agradeció a la policía y a toda la comunidad que ayudó a traerla de vuelta.
