Usher, de 47 años, la eligió entre miles de personas en su show en Nashville. La subió al escenario, la tocó suavemente en el rostro y trató de recostarla en una cama frente a todo el público. Pero ella se puso rígida, incómoda, y no siguió el juego.


“No creo que ella quiera estar en el escenario”, dijo el cantante, desconcertado, antes de alejarse y hacerle una señal a su equipo para que se la llevaran. Parte del público empezó a abuchear.

La mujer no se quedó callada. Salió a defenderse en redes explicando que sí quería estar ahí, que tenía asientos VIP y que nadie le avisó para qué la subían. “Unbothered”, escribió después, junto a una selfie. El momento revivió la polémica sobre los shows de Usher, semanas después de que Chris Brown protagonizara una escena similar con Kayla Nicole. 👀
