Hay espejos que pueden hacerte dudar de cuánto has cambiado.
La usuaria de X conocida como @three6gothia contó que, al pasar frente a los espejos, todavía intentaba convencerse de que pesaba más de 400 libras, unos 181 kilos. Sin embargo, según explicó, había perdido 218 libras, cerca de 99 kilos.


La confirmación llegó cuando decidió probarse algunas de sus prendas favoritas de antes. En las imágenes compartidas mostró cómo el mismo pantalón que anteriormente le quedaba ajustado ahora le queda considerablemente más grande, una diferencia que incluso a ella le costaba asimilar.
Su publicación, escrita con humor y sorpresa, puso sobre la mesa una experiencia que puede acompañar a grandes cambios físicos: el cuerpo puede cambiar antes de que la propia percepción termine de adaptarse a esa nueva imagen.
