Antes del amistoso ante Países Bajos en el Icahn Stadium de Nueva York, el plantel de Uzbekistán fue sometido a detectores de metales, inspección de bolsos y perros policiales.

Uno a uno, jugadores, cuerpo técnico, utileros, tuvieron que vaciar sus bolsillos y dejar sus pertenencias en el piso.
El primero en salir fue el DT Fabio Cannavaro, campeón del mundo con Italia en 2006, y su cara lo dijo todo: desconcierto total. Según ESPN, el operativo respondió a la presencia de Donald Trump en un evento cercano al estadio.

Para muchos, seguridad es seguridad y no hay excepciones. Para otros, tratar a deportistas profesionales como sospechosos a días del Mundial es una falta de respeto que no tiene justificación.
No es el único caso: Senegal vivió algo similar en Texas.
¿Medida necesaria o trato humillante que mancha la imagen del torneo? 🐕🔍
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