Cuatro recipientes de agua llenos de monedas entraron a la oficina de una inmobiliaria en Banyuwangi, Indonesia. Uno pesaba tanto que dos hombres tuvieron que cargarlo.

El dueño era Imam, vendedor de martabak, un panqueque grueso que prepara en su puesto. Cada día separaba las monedas de 1.000 rupias que ganaba con sus ventas, con una sola meta en mente: tener casa propia. Lo hizo durante tres años, sin saltarse ninguno.

Para abrir los recipientes hubo que cortarlos. Las monedas se extendieron sobre una lona y contarlas llevó un día completo. El total: 45.980.000 rupias, unos 3.900 dólares, el anticipo de su casa.

La agente que gestionó la venta lo grabó y lo subió a TikTok. Uno de los videos superó los 7 millones de vistas. En pantalla, comprar una casa por transferencia aparecía tachado; hacerlo con monedas, aprobado.
