Zenon Texeira, fotógrafo britanico, tocó la puerta de la casa de Ali en marzo de 2016. Sin saberlo, estaba tomando las últimas fotografías de esta leyenda del deporte con vida.

Había pactado el encuentro con cuidado, sabiendo que el excampeón lleva años lejos de las cámaras. Lo que encontró lo dejó sin palabras: “Vi su aura, pero su rostro era irreconocible”.
Tres décadas de Parkinson habían transformado al hombre que alguna vez flotó como mariposa y picó como abeja sobre un ring. Pero en sus ojos su espíritu seguía igual de fuerte.

Dos meses después, el 4 de junio de 2016, Ali murió a los 74 años en una clínica de Phoenix. Cuando The Sun y Daily Mail publicaron esa foto en portada, las redes enloquecieron.
Una de las imágenes más icónicas del deporte, la despedida de Muhammad Ali.
