Vic Morrow tenía 53 años y llevaba décadas actuando cuando aceptó su último papel. Esa madrugada del 23 de julio de 1982, en un set cerca de Saugus, California, una explosión pirotécnica golpeó el rotor de cola de un helicóptero que sobrevolaba la escena. La máquina perdió el control y cayó sobre él y sobre dos niños: Myca Dinh Le, de 7 años, y Renee Shinn Chen, de 6.

Los tres murieron en el acto, decapitados o aplastados por las aspas. Después se supo que los menores trabajaban de forma ilegal, en horario nocturno y cerca de explosivos, escondidos de los inspectores laborales mientras filmaban ese segmento de “Twilight Zone: The Movie”. Seis cámaras registraron el momento exacto, incluida una dentro del propio helicóptero.

El director John Landis y otros cuatro responsables fueron juzgados por homicidio involuntario. El juicio duró diez meses. Todos salieron absueltos en 1987. La familia de Morrow recibió 850.000 dólares en un acuerdo civil, pero la justicia penal nunca encontró un culpable para tres muertes que ocurrieron frente a las cámaras.

