

Annette King no lo pensó dos veces: acomodó a la cría contra su brazo y le acercó el biberón.
Es rehabilitadora de vida salvaje y su jornada incluye tareas como esta: sostener a una marmota bebé, esperar con paciencia a que se agarre a la tetina y verla tomar leche con las patitas apoyadas en su mano. La pequeña, de pelaje espeso y color café, se acurruca como si supiera que ahí está a salvo. Sobre una manta de flores rosadas, el trabajo se parece más a una escena de cuento que a una oficina.
El video, que muestra el momento completo, desató una avalancha de comentarios: “Nunca perdonaré a mis orientadores escolares por no decirme que esto era una opción de carrera”. Otro usuario fue más lejos: “Cuando la gente pregunta por qué existimos, es para esto: para ayudar a que el planeta florezca”.
Y tú, ¿cuántas veces has deseado que tu trabajo fuera así?
