

Trey Payne leyó la tarjeta con calma. Abrió la bolsa de papel y soltó una frase a medio camino entre la risa y el miedo: “Espero que esto no sean zapatillas, chicos”.
Lo eran. Dos semanas antes, alguien le había robado sus zapatillas de baloncesto favoritas en la Logan Fontenelle Middle School, en Bellevue, Nebraska.
Él es profesor de 8º grado y entrenador del equipo, de los que se quedan después de clases por cualquier alumno. Sus estudiantes no esperaron a que nadie lo arreglara: pusieron dinero de su propio bolsillo, y juntaron más de lo que hacía falta.
Cuando Payne abrió la caja y vio unas Nike Zoom KD12 nuevas, se quitó los lentes y se tapó la cara con las manos. Lloró. Los chicos lo rodearon en un abrazo grupal mientras alguien lo grababa todo.
Una madre le contó a FOX 5 que él haría cualquier cosa por sus alumnos y que, resulta, ellos harían lo mismo por él. Payne lo resumió mejor: no se trataba de un par de zapatillas, sino de hacer cosas para levantar a quienes te rodean.
