Vital tiene 85 años y camina despacio entre los bañistas de Olinda.

Carga dos cajas de poliestireno con pudines que él mismo prepara en casa. Fotógrafo jubilado, sufre de la cadera, dolores de cabeza, hernias y problemas renales, y como no quiere esperar los tiempos del sistema público de salud, decidió vender postres para pagarse los exámenes por su cuenta. Un video grabado por Jonatha Felipe el Día del Padre lo mostró trabajando así, bien vestido, con boina y camisa, y en pocas horas ya lo habían visto casi 3 millones de personas.
Lo que siguió fue una avalancha de transferencias desde todo Brasil. Vital, que siempre revisaba cada pago para agradecer con una oración a quien se lo enviaba, quedó sorprendido por las cifras. Ahora sueña con resolver su salud y comprarse una casa pequeña, porque hoy vive donde un familiar. Y aunque podría descansar, ya piensa en su próximo paso: “Quizás monte un puesto de fruta para no quedarme ocioso”.
