Pasadas las 04:00 de la madrugada, el Obelisco de Buenos Aires ya no era una fiesta. Era otra cosa. Miles de personas habían llegado para celebrar el pase a semifinales, pero la multitud se saturó tanto que algo se quebró en el medio del festejo.

Ahí entraron los camiones hidrantes. Ahí avanzó la Infantería en línea, paso a paso, sobre la Avenida 9 de Julio. La Policía de la Ciudad justificó el operativo como respuesta a agresiones contra los cordones de seguridad. El resultado: 14 personas detenidas por desacato y resistencia.

Lo que para algunos fue una maniobra necesaria para blindar el microcentro, para otros fue una fuerza desproporcionada contra gente que solo quería celebrar. ¿Tú de qué lado te paras?
