Mick Moloney hacía ejercicio junto al río Murray, cerca de Mildura, Australia, cuando se dio cuenta de que uno de sus perros ya no estaba con él. Hatchi había desaparecido entre la vegetación y, cuando Mick comenzó a buscarlo, encontró una escena bastante difícil de explicar.
“Miré hacia el río y detrás de las cañas pude ver a este enorme canguro parado allí, con los brazos realmente metidos en el agua, mirándome”
Entonces vio a su perro Hatchi entre los brazos del animal.
Los canguros son animales completamente herbívoros, pero cuando se sienten amenazados por sus depredadores, corren al agua y utilizan sus musculosos brazos y garras delanteras para agarrarlos por el cuello y hundirlos repetidamente bajo el agua hasta ahogarlos.
Hatchi chillaba y expulsaba agua mientras intentaba liberarse, y Mick comprendió que tendría que intervenir.
Primero trató de resolverlo desde la orilla. Gritó e hizo ruido para espantar al canguro, pero el animal no se marchó. Así que decidió entrar él mismo.
Antes sacó su teléfono y comenzó a grabar. No porque tuviera demasiado tiempo para pensar en hacerse viral, sino porque, según explicó después, sabía que nadie iba a creerle cuando contara lo que estaba a punto de hacer.
Se acercó y abofeteó al marsupial, que respondió lanzando sus brazos contra él y golpeando también el teléfono. Durante unos segundos la cámara desapareció bajo el agua, pero la grabación continuó y registró cuando Hatchi quedó libre.
El hombre compartió la grabación en TikTok y, aunque las imágenes parecen mostrar a un hombre ganándole una pelea a un canguro, para Mick nunca se trató de decidir quién era el más fuerte.
Solo quería sacar a Hatchi del agua y volver a casa con él. Recuperé a mi perro. Eso es lo más importante”, resumió posteriormente.
