Llevaba más de dos años viviendo en una enorme casa de lujo cerca de Nashville, aunque no era el dueño. La propiedad había quedado atrapada en un complicado conflicto inmobiliario después de una ejecución hipotecaria y el paso por distintas entidades financieras.

El hombre, identificado como Jude Pischke, incluso había pagado impuestos inmobiliarios atrasados de la vivienda, mientras permanecía allí junto a otras personas. La policía ya había acudido anteriormente al lugar y, según la investigación de WTVF, había encontrado un vehículo robado en la propiedad.

Pero el momento más insólito ocurrió cuando un equipo de televisión llegó para investigar quién ocupaba la casa. Pischke salió a enfrentarlos y tomó un hacha, avanzando hacia los periodistas mientras les exigía que se fueran.

El equipo tuvo que retroceder y llamar a la policía. Pischke terminó detenido y enfrentó tres cargos de agresión agravada.
Lo más surrealista es que, después de pagar la fianza, regresó a la misma casa.

Finalmente, tras la investigación periodística, una de las entidades vinculadas a la propiedad anunció que comenzaría el proceso para recuperar el inmueble.
Una casa millonaria, más de dos años de ocupación, un vehículo robado y un hombre enfrentando a un equipo de televisión con un hacha: el caso parecía sacado de una película, pero ocurrió realmente en Tennessee.
